Cuando hablamos de la Ley de Segunda Oportunidad, en realidad nos referimos a parte de la Ley Concursal. Aunque la Ley de Segunda Oportunidad se aprobó en 2015, de inmediato fue incorporada a la Ley Concursal, que es la encargada de regular las situaciones de insolvencia.

Hace unos meses cambió esta norma, al entrar en vigor el Texto Refundido de la Ley Concursal. Este Texto Refundido supone una nueva forma de plantear la Ley de Segunda Oportunidad, que ha generado cierto debate.

Por eso queremos analizar cómo ha quedado la Ley de Segunda Oportunidad en la nueva Ley Concursal. ¿Sigue protegiéndote como lo hacía antes? ¿Tiene las mismas ventajas?

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    El Texto Refundido de la Ley Concursal

    La Ley Concursal se regula actualmente en el Texto Refundido de la Ley Concursal (RD Leg 1/2020). Los textos refundidos son normas que pueden armonizar o unificar determinadas normas. Se trata de una forma especial de legislar.

    Como sabes, en España son las Cortes Generales quienes ostentan las facultades principales a nivel legislativo. Pero también hay otros órganos que pueden emitir normas jurídicas, como el propio Gobierno.

    La Constitución permite a las Cortes Generales delegar en el Gobierno la potestad de dictar normas sobre determinadas materias. Gracias a esta delegación, el Gobierno puede emitir Decretos Legislativos, como el que ocupa este artículo.

    Mediante este tipo de delegaciones se puede encargar la regularización, aclaración y armonización de textos legales. Cuestión necesaria en la antigua Ley Concursal, que había sido rectificada una y otra vez desde su entrada en vigor, en 2003. Por ejemplo, mediante la inclusión de la Ley de Segunda Oportunidad.

    En definitiva, nos encontramos ante una reorganización de la norma, cuyo objetivo es esclarecerla, y evitar las oscuridades que presentaba la antigua redacción. Conviene recordar que, en concreto, la Ley de Segunda Oportunidad era considerablemente confusa al respecto de las siguientes posibilidades:

    La Ley de Segunda Oportunidad en la nueva Ley Concursal

    Como vemos, el Texto Refundido de la Ley Concursal supone una “reorganización” y aclaración del texto. Pero, ¿ha supuesto esto novedades en la Ley de Segunda Oportunidad?

    La clave aquí está en entender el mecanismo de delegación. Cuando las Cortes Generales autorizan al Gobierno a dictar un Decreto Legislativo no le permiten crear normas nuevas, salvo que así lo señalen expresamente.

    Por tanto, en principio, dictar normas nuevas sería extralimitarse en sus funciones. Lo que implica que la reestructuración no debería suponer cambios para los ciudadanos. Cuestión que no siempre se respeta.

    En este caso, el Gobierno ha vuelto a extralimitarse en la redacción del nuevo texto. Cuestión que puede llevarnos a plantearnos la legitimidad del mismo. Por eso vamos a señalar los aspectos conflictivos de la Ley de Segunda Oportunidad en la nueva Ley Concursal.

    Si crees que alguno de ellos te afecta deberías iniciar una consulta con un abogado especialista en esta norma. Puedes contactar con nosotros a través de nuestros formularios.

    Mediación o Acuerdo Extrajudicial de Pagos: ya no es obligatorio

    El art. 488 de la Ley Concursal indica que:

    <<1. Para la obtención del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho será preciso que en el concurso de acreedores se hubieran satisfecho en su integridad los créditos contra la masa y los créditos concursales privilegiados y, si reuniera los requisitos para poder hacerlo, que el deudor hubiera celebrado o, al menos, intentado celebrar un acuerdo extrajudicial de pagos con los acreedores.

    2. Si el deudor que reuniera los requisitos para poder hacerlo no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, podrá obtener ese beneficio si en el concurso de acreedores se hubieran satisfecho, además de los créditos contra la masa y los créditos privilegiados, al menos, el veinticinco por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios.>>

    Art. 488 TRLC

    Es decir, se puede solicitar el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (o la cancelación judicial) de deudas sin necesidad de negociar previamente.

    Alcance del Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho

    Uno de los elementos más conflictivos de la nueva redacción es que no ha recogido la extensión del BEPI a los créditos públicos ni por alimentos. Si bien es cierto que tampoco la recogía la anterior ley, existe jurisprudencia que apoya la exoneración de créditos públicos.

    Así, el artículo 491 del texto refundido indica que:

    <<1. Si se hubieran satisfecho en su integridad los créditos contra la masa y los créditos concursales privilegiados y, si el deudor que reuniera los requisitos para poder hacerlo, hubiera intentado un previo acuerdo extrajudicial de pagos, el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho se extenderá a la totalidad de los créditos insatisfechos, exceptuando los créditos de derecho público y por alimentos.

    2. Si el deudor que reuniera los requisitos para poder hacerlo no hubiera intentado un previo acuerdo extrajudicial de pagos, el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho se extenderá al setenta y cinco por ciento de los créditos ordinarios y a la totalidad de los subordinados.>>

    Art. 491 TRLC

    Esta situación es harto conflictiva, ya que los créditos públicos representan el volumen más importante de la deuda en muchos casos. Especialmente cuando el insolvente es empresario o autónomo.

    Sin embargo, los Tribunales parecen proclives a mantener su anterior postura. Es decir, la legitimidad de la cancelación de deudas públicas. Por eso, si la mayoría de tus deudas son de naturaleza pública deberías consultar a un especialista antes de acogerte a la Segunda Oportunidad.

    Opacidad en la redacción

    De nuevo encontramos un elemento confuso en la redacción de la norma. Si te fijas, el primer apartado del art. 491, arriba citado, excluye los créditos públicos y los alimentos del ámbito de aplicación del BEPI. Cosa que no hace el segundo apartado.

    Esto ha llevado a algunos juristas a preguntarse si los créditos públicos resultan exonerables cuando no se tramita el AEP, cuestión que sería poco razonable pero compatible con una lectura literal. Los pronunciamientos judiciales irán puliendo este tipo de imprecisiones legislativas.

    Conclusión: ¿queda modificada la Ley de Segunda Oportunidad en la nueva Ley Concursal?

    En definitiva, nos encontramos ante una delegación legislativa que se ha excedido en el mandato de las Cortes Generales. De una forma que parece poco accidental, el Gobierno ha mejorado la posición del acreedor público, al menos sobre el papel. Y ello haciendo gala de una práctica legislativa bastante criticable, toda vez que ha añadido elementos opacos a la norma.

    Lamentablemente, esta técnica legislativa conlleva inseguridad jurídica para los ciudadanos. Sin embargo, no podemos olvidar que el Código Civil determina que las normas jurídicas no solo deben interpretarse literalmente, sino también teleológicamente. Es decir, conforme al objetivo que les es propio.

    Este tipo de interpretación llevó en su momento al Tribunal Supremo a corregir la norma y permitir la cancelación de créditos públicos. Así que cabe esperar que la doctrina vaya corrigiendo al Gobierno en esta nueva redacción.

    Mientras tanto, tu mejor opción si quieres sanear tu situación financiera es dejar la solicitud de la segunda oportunidad en manos de especialistas. Contacta con nosotros si tienes más dudas sobre el estado de la Ley de Segunda Oportunidad en la nueva Ley Concursal o si quieres que iniciemos tu camino hacia la recuperación económica.

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