¿Es realmente útil el proceso de segunda oportunidad? ¿Dónde puedo encontrar opiniones reales sobre la Ley de Segunda Oportunidad? ¿Se pueden cancelar todas las deudas mediante este mecanismo?

La Ley de Segunda Oportunidad se aprobó en 2015, pero tardó mucho tiempo en utilizarse de forma frecuente. En parte se debe a la escasa tarea de divulgación que se ha realizado.

Sin embargo, en los últimos tiempos hemos presenciado un boom, siendo cada vez más los despachos de abogados especializados en Derecho Concursal que ayudan a sus clientes a cancelar sus deudas mediante la Ley de Segunda Oportunidad.

Y esta campaña divulgativa ha tenido un efecto contraproducente en muchas personas al borde de la insolvencia. De pronto encuentran anuncios en prensa o en la radio de despachos de abogados que prometen cancelar todas sus deudas de forma sencilla y económica, lo cual levanta todas las alertas.

En Debify llevamos un tiempo haciendo un gran esfuerzo divulgador, y somos conscientes que explicar las virtudes de esta norma puede provocar ciertas reticencias. Por eso hemos querido reunir algunas opiniones sobre la Ley de Segunda Oportunidad, con el objetivo de animar a todas las personas cercanas a la situación de insolvencia a dar el paso y sanear su situación financiera al conocer las experiencias de otras personas en su situación.

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La complejidad (o no) del proceso de segunda oportunidad

Hace algo más de un año, Patricia Esteban publicaba en El País una nota sobre la Segunda Oportunidad. En ella partía de la Sentencia de un Juzgado de Barcelona que había condonado una deuda de 250.000 euros.

La periodista analizaba la diferencia entre el número de personas que utilizan este mecanismo en España y en otros países de la Unión Europea. Por ejemplo, mientras en 2018 solo 1.772 personas habían acudido al proceso de segunda oportunidad, la cifra de alemanes que habían utilizado este sistema era superior a los 100.000.

¿Por qué existe esta diferencia? Ya hemos anticipado nuestra opinión: una falta de divulgación. Lo mismo opina Víctor Tapiol, como recogía la periodista en su artículo. Pero también recogió el parecer de otros letrados como Ana Beatriz Gamero, que opina que el problema está en un exceso de requisitos y en la identificación del concurso de acreedores con un fracaso.

Otro de los elementos recogidos por Esteban en su artículo es el hecho de que el proceso, en principio, no resulte aplicable a las deudas públicas. En opinión de Lluís Nel-lo, este factor empuja a los autónomos arruinados a la economía sumergida.

Aunque sean profesionales quienes han manifestado estas opiniones sobre la Ley de Segunda Oportunidad, lo cierto es que hemos encontrado a muchos clientes que comparten su parecer.

¿Qué podemos hacer para ayudar?

En Debify trabajamos duro para allanar el camino hacia la exoneración de deudas. Por eso hemos intentado atajar las problemáticas detectadas por los profesionales arriba señalados:

  • Respecto a la divulgación, hemos puesto en marcha un blog muy activo, repleto de recursos útiles como nuestra guía completa de la segunda oportunidad. También disponemos de un foro gratuito y atendemos consultas sin compromiso a través de nuestros formularios.
  • Respecto a los excesivos requisitos de la norma, hemos querido hacer que acogerse a la misma sea lo más sencillo posible. Nuestros especialistas pueden comprobar si cumples los requisitos exigidos para acceder a la segunda oportunidad con una llamada telefónica. Además puedes remitirnos toda la documentación a distancia, así que es muy fácil acogerse a este mecanismo con Debify.
  • En lo tocante a la identificación del concurso de acreedores con un fracaso personal o empresarial, no podemos sino reforzar nuestra tarea de divulgación. Es importante que las personas en situación de insolvencia sepan que no están solas. Que muchas otras personas están en su situación. Y que la norma está pensada precisamente para ayudarles a salir de los apuros que atraviesan. Como dice su propio preámbulo:
    Su objetivo no es otro que permitir lo que tan expresivamente describe su denominación: el que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer”.
  • Por último, debemos recordar que la Ley de Segunda Oportunidad sí permite cancelar las deudas públicas. O, si se prefiere, la práctica judicial es la que hace extensible la exoneración de deudas a este tipo de descubiertos. Puedes saber más a través de nuestra guía o de nuestro artículo sobre esta materia.

Opiniones sobre la Ley de Segunda Oportunidad de personas que ya se han librado de sus deudas

En otras ocasiones ya hemos hablado del caso de Victor Bitrián, recogido de La Vanguardia, por tratarse de un autónomo al que se le llegó a exonerar del pago de casi cuatro millones de euros. La descripción que hace de su situación le sonará a muchas personas al borde de la insolvencia:

He llorado mucho, lo he pasado muy mal. Cuando te pasa lo que a mí, te quedas sin nada”.

Esta misma impresión es la que describe Miguel Cortés en un artículo de El Confidencial:

Fue horrible. Cuando te caes todos son problemas. Por ejemplo, la compañía de teléfono conocía mi situación y me cobraban lo que querían. Sabían que me iba a ser imposible conseguir otra línea siendo un moroso […] Lo peor fue explicárselo a mis hijas, que eran pequeñas”.

Afortunadamente, esta situación tiene una puerta de salida en la Ley de Segunda Oportunidad. Así lo describía Javier Lagunas:

No me lo podía creer. Todavía se me pone la piel de gallina recordándolo. Llamé a mi mujer y lloramos. Ahora si hay una llamada de los acreedores, les envío el papel y les digo que no vuelvan a molestar. A los dos días de que la sentencia fuese en firme ya me estaba llamando un banco con un crédito preconcedido y otro para ampliar el límite de mi tarjeta de crédito”.

En definitiva, la Ley de Segunda Oportunidad es la puerta de salida a una situación muy desagradable. Puedes recabar la opinión de profesionales y particulares sobre este procedimiento y verás que se trata de una de las mejores vías de escape a la insolvencia.

Si necesitas acogerte a esta norma para salir de aprietos económicos, recuerda que en Debify podemos ayudarte. Basta con que rellenes nuestro formulario y estudiaremos tu caso para buscar una forma de reparar tu deuda.

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